Guía para recuperar la piel después del verano en solo 3 pasos

El verano es una época en la que las agresiones a nuestra piel se multiplican. La sal, el calor o los químicos de las piscinas son verdaderos enemigos de una piel joven y tersa. Además, el sol (principal agente de envejecimiento natural) es más intenso que nunca. Esto puede repercutir en el aumento de arrugas, la aparición de manchas o la descamación de la piel.

El primer paso para que no aparezcan estas lesiones es tomar medidas de precaución, evitado largas exposiciones al sol e hidratando la piel de forma continua. Sin embargo, muchas veces es inevitable pasar más tiempo del debido sin la protección adecuada. Si tu piel ya ha sufrido los estragos del verano, sigue los siguientes tres pasos para recuperarla:

 

1. Exfolia:

 

Debido a la exposición solar, es normal que aparezcan manchas en nuestra piel o que varíe su pigmentación en algunas zonas. Además, el calor estimula la actividad de las glándulas sebáceas, lo que puede ocasionar la aparición de granitos, puntos negros o brillos.

Para deshacernos de las manchas solares y las impurezas, empieza con una exfoliación facial y corporal. La exfoliación nos permitirá eliminar las células muertas que se acumulan en nuestra piel y prepararla para la hidratación

La piel de la cara no es igual que la del resto del cuerpo. El rostro es mucho más delicado y propenso a la aparición de arrugas. Por lo tanto, es imprescindible que apliques un exfoliante especialmente formulado para el rostro, con gránulos más pequeños. Para la exfoliación, aplica una pequeña cantidad en la palma de tu mano. Extiéndela suavemente con movimientos circulares por toda la cara evitando el contorno de ojos. Puedes incidir en las zonas de mayor acumulación de impurezas o dónde hayan aparecido manchas, pero no ejerzas mucha presión ya que podrías irritar tu piel. Realiza un suave masaje durante un par de minutos y retira los restos con agua templada. Seca la piel suavemente sin arrastrar o restregar.

Para la piel del cuerpo puedes preparar tu propio exfoliante casero y natural. Utiliza una base de aceite de almendras o aceite de jojoba junto a un puñado de sal. Mezcla ambos ingredientes en un cuenco y aplícalo por todo el cuerpo, evitando las zonas de las mucosas, dando un suave masaje con movimientos circulares. Incide en las zonas más resecas, como los codos o los talones, donde se acumula una mayor cantidad de células muertas. Después, aclara tu piel con agua templada.

Recuerda que para realizar una exfoliación, tanto facial como corporal, la piel no debe estar quemada. Aumentarás la irritación, pudiendo incluso causar heridas debido a la fricción. En caso de que hayas sufrido quemaduras, espera al menos 15 días para realizar la exfoliación.

 

2. Hidrata:

 

El segundo paso, tras la exfoliación, es que hidrates tu piel y la nutras en profundidad. De esta manera, evitarás la aparición de arrugas y podrás mantener un bonito bronceado durante más tiempo. Recuerda que es tan importante que hidrates tu piel tanto por fuera como por dentro. Para hidratar tu organismo desde el interior debes tener en cuenta tu alimentación y el consumo diario de agua. Asegúrate de beber alrededor de dos litros de agua diarios y elimina las bebidas alcohólicas de tu dieta, ya que causan deshidratación.

Respecto a la alimentación, incluye en tu dieta alimentos que contengan un alto porcentaje de agua y reduce considerablemente el consumo de sal. Las frutas y las verduras son una opción genial si quieres hidratar tu cuerpo, ya que están compuestas en su mayor parte por agua. Te recomendamos frutas como la sandía, las manzanas o la papaya, y verduras como el tomate, que además de ser un potente hidratante, también actúa como protector de la piel y combate el envejecimiento cutáneo.

Para a la hidratación externa debemos diferenciar entre productos para el cuidado facial y el cuidado corporal. Para revitalizar la piel de nuestro rostro, es importante que utilicemos una crema o fluido facial específico para nuestro tipo de piel. Aplícalo mañana y noche mediante suaves masajes por el rostro, cuello y escote. No olvides aplicar también un preparado específico para el contorno de ojos. La piel de esta zona es mucho más fina que la del resto de la cara. Presta especial atención para evitar la aparición de arrugas o signos de expresión.

Para hidratar el resto del cuerpo, utiliza una crema o aceite que nutra en profundidad tu piel. Te recomendamos que apuestes por el aceite de almendras, que gracias a su alto contenido en ácidos grasos esenciales oleico, linoléico y palmítico es muy eficaz en casos de sequedad, deshidratación o descamación.

 

3. Tonifica:

 

Es habitual que después del verano nuestra piel sea más propensa a la flacidez. Los cambios en la alimentación, la falta de hidratación y la exposición continuada al sol favorecen que la piel pierda su elasticidad natural. Aunque en las pieles más jóvenes esta pérdida puede ser casi imperceptible, es necesario que las pieles maduras presten especial atención a la elasticidad de su piel.

Realizar ejercicio es esencial para mantener una piel firme y tonificada. Añade a tu rutina algunos ejercicios con pesas: al fortalecer tus músculos conseguirás moldear tu cuerpo y tonificarlo. También puedes aficionarte a deportes como yoga o pilates. Además de ayudarnos a tonificar nuestro cuerpo, estos ejercicios tienen grandes beneficios para la salud.

Otro elemento indispensable para tonificar la piel es utilizar preparados específicamente pensados para reafirmar las zonas más vulnerables. Presta atención a la piel de los brazos, abdomen, glúteos y muslos. El pecho es otra de las partes más propensas a perder elasticidad. Un exceso de exposición al sol puede ocasionar la caída y pérdida de flexibilidad. En caso de que aparezcan estos signos, utiliza un aceite corporal reafirmante de senos y aplícalo con masajes circulares en sentido contrario a las agujas del reloj.

 

 

Aunque es imprescindible que realicemos estas rutinas después del verano para recuperar nuestra piel, recuerda que durante el resto del año también debemos cuidar nuestro cuerpo para evitar la aparición de arrugas, manchas o flacidez. ¿Tienes algún consejo más para recuperar tu piel después del verano? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

2017-10-04T15:33:07+00:00 septiembre 13th, 2017|Categories: Consejos|Tags: , , , , , , |2 Comments

About the Author:

2 Comments

  1. Maria del Carmen 20 septiembre, 2017 at 10:02 am - Reply

    Gracias por esta publicación, me han parecido muy útiles estos consejos para reparar la piel después de los meses de verano, ya que yo soy de las que se pasan horas y horas al sol.
    Yo personalmente pongo especial atención a la hidratación de la piel, ya sea mediante un buen after-sun o simplemente bebiendo dos litros de agua al día.
    Todos estos trucos los encontré en un post que me pareció realmente interesante: http://bit.ly/2wG309i
    Espero que os sirva de ayuda.

    • VINCA MINOR 4 octubre, 2017 at 3:05 pm - Reply

      Hola Maria del Carmen! Nos alegramos de que te haya gustado nuestro post y te haya sido de ayuda 🙂 Muchas gracias por los consejos que nos das, los tendremos en cuenta! Un saludo

Leave A Comment